| Publicado por Publicado por: Emprende | Fuente: Gestiopolis | Autor: Eduardo Navarro, el viernes, 18 de julio de 2008 |
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La verdad es que la vuelta de verano ha sido muy “movida” y parece que estamos en una situación altamente turbulenta en algunos sectores: inmobiliario, financiero, etc.
El objetivo de este artículo no es vaticinar si estamos o no en crisis, hablar de las subprime, de los problemas de financiación o del descenso en las ventas de viviendas… sino ofrecer una visión práctica de cómo aprovechar los tiempos turbulentos, sus ventajas y recomendaciones.
Queremos dar una visión realista sobre lo que ha sucedido en otras
situaciones similares y que no es una mala situación ni como inversor,
ni como gestor, ni como accionista… Porque en estas situaciones, una
parte de las empresas mejora exponencialmente sus resultados. Por
tanto, lo importante es encontrarse entre la minoría que sabe
aprovechar la situación y que consigue mejores resultados que en
tiempos de bonanza.
Por todo esto, y analizando situaciones anteriores similares, tanto globales como sectoriales, planteamos el siguiente decálogo:
1.- Tenga un plan estratégico y sígalo a rajatabla. Como me gusta decir
en estas situaciones, lo importante es “ver la luz al final del túnel”
y eso es precisamente lo que nos debe dar el plan estratégico porque
aunque haya muchas “piedras en el camino”, un plan nos da tranquilidad
de que al final los resultados serán buenos. Se debe conocer donde está
la organización y hacia donde se dirige, haciendo partícipe de ello a
todo el equipo.
2.- ¡Que no cunda el pánico! Es muy habitual en estas situaciones
entrar a una situación de psicosis, en la que en lugar de buscar
soluciones, uno empieza a quejarse por lo que sucede en lugar de buscar
situaciones… Escape de esa situación.
3.- Sea optimista. Aunque parezca mentira, en las organizaciones
también se da la situación de que el optimista es más “sano” que el
pesimista. Que la organización tenga un líder optimista y con las ideas
claras se contagia y multiplica los resultados.
4.- Sea más analítico. En situaciones de cambio, es bueno cuestionarse
lo que hacemos y como lo hacemos, pero siempre refrendado en análisis y
en datos para poder tomar las mejores decisiones y no dejarse llevar
por las “sensaciones del mercado”.
5.- Analice los negocios en los que está, y estudie oportunidades de
inversión de negocios interesantes en momentos turbulentos. Los
momentos turbulentos son un buen momento para replantearse en qué
negocios estamos y en cuales no, así como sus fortalezas y debilidades
a corto, medio y largo plazo. En este sentido, tomar decisiones de
salida de algún negocio suele ser habitual y sano e incluso entrar a
negocios en los que no estamos y que se comporten bien en negocios
turbulentos.
6.- Focalice en sus mejores clientes. Según nuestras experiencias, en
empresas, aproximadamente el 30% de los clientes no son rentables con
lo que identificarlos y replantear las condiciones con ellos es una
fuente impresionante de rentabilidad.
7.- Identifique riesgos y oportunidades en las relaciones con los
jugadores clave: proveedores, banca, clientes… En momentos turbulentos,
hemos de tener en cuenta también el impacto que puede tener la
situación sobre las políticas de clientes o proveedores clave así como
la banca, con lo que en todos nuestros análisis debemos tener estas
situaciones en cuenta. Un ejemplo claro es que en tiempos turbulentos,
las políticas de financiación cambian radicalmente.
8.- Recorte costes radicalmente, pero no en actividades estratégicas.
Es importante que esta reducción se haga con una clara visión en el
largo plazo y valorando siempre el valor percibido por el cliente. Los
costes "recortables" son los que aportan poco valor al cliente y nunca
debemos recortar en marketing, formación, etc.
9.- Retenga al mejor talento. En momentos turbulentos es indispensable
contar con los mejores y que tengan unas condiciones muy competitivas,
y sólo los podremos conservar si ven un plan claro y bien comunicado.
10.- ¡Ejecute, ejecute y ejecute! Esto suena sencillo, pero sigue
siendo el gran desafío en las empresas actuales por lo que tras haber
pensado en los otros 9 puntos de este decálogo, sólo falta ponerlas en
marcha.
Por nuestra amplia experiencia en estas situaciones, si sigue estas
recomendaciones estará en el grupo de los afortunados que mejoran sus
resultados en momentos turbulentos… ¡Ahora sólo falta hacerlo!.
 | El texto de este artículo fué tomado de www.gestiopolis.com según los derechos de Creative Commons, el cual fué escrito por Eduardo Navarro |
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